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Evaluación PISA 2018: los estudiantes argentinos demuestran alto compromiso con temáticas globales

Evaluación PISA 2018: los estudiantes argentinos demuestran alto compromiso con temáticas globales

Estonia, por ejemplo, alcanza un resultado que oscila entre los 523 y los 530 puntos en las tres pruebas. Navarros y gallegos se colocan en la parte media alta de la clasificación internacional, parejos a Gran Bretaña, Nueva Zelanda, Suecia o Polonia.

En 2018 obtuvo 402 puntos frente a los 396 de hace seis años, aunque este puntaje la ubica por debajo del promedio regional y sólo por arriba de Panamá y la República Dominicana.

Estos resultados de desempeño académico miden las competencias de los alumnos de 15 años en 79 países de todo el mundo, por lo que permiten establecer comparaciones entre los diferentes sistemas docentes y entre la realidad socioeconómica de los países y sus regiones.

China desplazó a Singapur como el país con la mejor educación del mundo, según los últimos resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés). Los recientes resultados muestran que el país no pudo mantener ese ritmo de mejora, y por el contrario bajó su calificación a 412 puntos, lejos del promedio Ocde, que es de 489 puntos.

Si bien de la evaluación se desprende que los estudiantes argentinos tienen un amplio conocimiento de temas vinculados a competencias globales, éstas no las adquirieron a través de la lectura: poco más de la mitad de los estudiantes no tienen los conocimientos para la comprensión básica de las situaciones y no alcanzan un primer nivel de avance en las resoluciones de las situaciones que se les plantean.

Los resultados son presentados con un valor numérico y se contextualizan a partir de niveles de desempeño de menor a mayor - del 1 al 6 para Matemática y 7 para Ciencias y Lectura- asociados a la dificultad de los ítems evaluados.

Se incendió la tortafrita más grande del mundo — Durazno
Querían romper un récord culinario, pero hubo un incendio en el sartén que provocó un gran incendio. "No pasó nada. Además, agregó: "Los bomberos pudieron apagarlo y no pasaron más de 45 minutos hasta que todo quedó bajo control".

Precisó que al país le costó 180.000 euros poner en marcha esta evaluación que estuvo conformada por 458 escuelas y 14.546 alumnos, con una tasa de participación del 96% en las escuelas y del 86% en los estudiantes, todos ellos de 15 años.

El estudio arroja que por lo menos el 40% de los estudiantes colombianos, obtuvieron un nivel bajo en las tres materias mencionadas. Los estudiantes españoles que sacaron mejores resultados en las pruebas de matemáticas o ciencias, uno de cada tres, tienen la aspiración de convertirse en ingenieros o trabajar en el ámbito científico cuando sean adultos, mientras la proporción entre las chicas es de una de cada cinco. Del mismo modo, y con un porcentaje similar, 72%, los estudiantes manifiestan conocer y poder explicar las causas de la pobreza.

Comparado con otros países de Latinoamérica, el rendimiento de Colombia se encuentra por debajo de Chile (452, 417, 444 respectivamente) y de México (420, 409, 419), ambos miembros de la Ocde. En cambio, se sitúa por encima del País Vasco, la única comunidad que mejora en ciencia, Madrid, que ha caído 29 puntos, o La Rioja, así como el resto de comunidades autónomas. También en matemáticas solo un 1% de los estudiantes se ubicaron en el nivel superior.

En Matemáticas, en la edición 2015 de PISA, los alumnos riojanos asaltaron la tercera posición en el ranking nacional con una puntuación de 505 puntos, tan solo superados por Navarra y Castilla y León.

Atendiendo a lo expresado por los adolescentes españoles que hicieron las pruebas de PISA, sus clases tienen más alboroto que en otros países del entorno. Los niveles de desempeño muestran que 46,5% de los estudiantes se encuentran en el nivel de desempeño 2 o mayor, demostrando que pueden recurrir al conocimiento cotidiano y a conocimientos procedimentales básicos para identificar una explicación científica adecuada, interpretar datos e identificar la pregunta que busca responder un diseño experimental simple.