Global

Joven queda parapléjico por nadar en un lago

Joven queda parapléjico por nadar en un lago

Un británico estuvo a punto de perder la vida después de que un parásito se le metiera por el pene.

En 2017, un hombre de 32 años llamado James Michael logró concretar lo que él llamó como el "viaje de su vida" al hacer un recorrido por varios países pertenecientes a África.

Antes de regresar a Reino Unido, el joven desconocía que un gusano parásito hubiera penetrado en sus partes íntimas y, menos que hubiera puesto huevos dentro de él, atacando su columna vertebral y provocando fallas al sistema inmunológico, según un reporte del diario Daily Record en línea.

A su regreso a Inglaterra, fue cuando comenzó su verdadera pesadilla, ya que comenzó a notar una pérdida de sensibilidad en ambas piernas, pero lo atribuyó a la fatiga del ciclismo.

Después de ir al hospital, le preocupaba tener EM o enfermedad de la neurona motora.

Primera inyección anticonceptiva para hombres, saldría a la venta en unos meses
De acuerdo a las pruebas realizadas por estos científicos, la droga se inyecta directamente en un vaso que contiene al esperma cerca de los testículos .

En un principio, James fue tratado con antibióticos y enviado a casa, pero siguió mal y una semana después, con la pérdida de sensación cada vez mayor, volvió al hospital, al departamento de neurología, donde le hicieron análisis de sangre para ver qué le pasaba. "Me pusieron un tratamiento de esteroides seis meses para contrarrestar esto, pero en realidad no sabían qué había causado esto", recordó.

Finalmente, los médicos del Hospital de Enfermedades Tropicales le dijeron a James que un gusano parásito se había arrastrado por su pene y había puesto huevos en su cuerpo.

Tras semanas de investigación, le diagnosticaron esquistosomiasis, una infección causada por un gusano parásito que vive en las aguas dulces en regiones tropicales. Igualmente, el hombre quedó muy débil y los especialistas le dijeron que había un 30 por ciento de posibilidades de que se recupere por completo dentro de 10 años. "No puedo desear lo que he pasado a nadie", indicó.

"El dolor ha sido como nada que haya conocido". Mirando hacia atrás, dice que "suplicaría a cualquiera que esté pensando en nadar en el lago Malawi que no lo haga".