Global

Vargas Llosa: "Apoyo el cierre de un Congreso de semianalfabetos"

Vargas Llosa:

El escritor aprovechó la oportunidad para dar estas manifestaciones mientras presentaba su novela en la que relata el golpe militar que acabó en 1954 con un gobierno democrático en Guatemala, auspiciado por Estados Unidos a través de la CIA.

"El asunto me intrigó tanto que comencé a investigar al respecto, hice dos viajes a Guatemala, entrevisté a mucha gente, leí periódicos de la época y, añadiendo muchas cosas imaginarias, de todo ello resultó Tiempos recios", añadió el escritor de títulos como La guerra del fin del mundo, Historia de Mayta, ¿Quién mato a Palomino Molero?, Travesuras de la niña mala y El sueño del celta.

La poderosa empresa estadunidense United Fruit se sintió amenazada por sus reformas sociales, y fue acusado por EU, que usó a la CIA para derrocarlo, de ser un agente soviético.

"Si Estados Unidos en lugar de derrocar a Árbenz hubiera apoyado las reformas (...) probablemente otra sería la historia de América Latina, probablemente Fidel Castro no se hubiera radicalizado y vuelto comunista", ni tampoco el Che Guevara, quien, en Guatemala en ese momento, se refugió en la embajada argentina al desatarse la "fiebre anticomunista".

De todas maneras, el autor de "La ciudad y los perros" y "Conversación en la Catedral" aclaró que su nuevo libro "es una novela" y no "un libro de historia".

FMI alerta sobre caída crecimiento en el mundo
Georgieva anticipó que las proyecciones de crecimiento del FMI , que se darán a conocer la semana que viene en el marco de la Asamblea Anual, serán corregidas a la baja tanto para este año como para el próximo.

"Eso nos atrasó medio siglo más", dijo el escritor peruano de 83 años, quien en su juventud fue seducido por la Revolución Cubana, pero luegó renegó de ella y desde hace décadas es un ardiente defensor de las democracias liberales.

Mario Vargas Llosa ve a América Latina "resignada a la democracia" y alejada, salvo excepciones de dictaduras que calificó como "ideológicas", de la barbarie de los regímenes dictatoriales de corte militar.

Cuenta el Nobel que la idea de comenzar a escribir esta novela se la dio el periodista Tony Raful, que le contó en una cena que el General Rafael Leónidas Trujillo había estado vinculado con la muerte de Carlos Castillo Armas y que fue su esbirro, Johnny Abbes García (que ya apareció en 'La fiesta del chivo') el brazo ejecutor. "La novela y la historia han tenido siempre relaciones muy próximas".

Pese a tener una carrera de más de 60 años, que le han merecido además del Nobel numerosos premios como el Cervantes y el Príncipe de Asturias, Vargas Llosa confesó sentir "terror" y "pánico" ante la página en blanco.

"No sé si es la presión de no decepcionar a su público, o el encerrarse uno con sus fantasmas que hacen que uno nunca esté seguro", dijo Vargas Llosa.