Cultura

Hizo una agenda con dubujos para su abuela que no sabe leer

Hizo una agenda con dubujos para su abuela que no sabe leer

Lo cierto es que esta mujer, que no sabe leer ni escribir, revolucionó las redes sociales por un tuit de su nieto Pedro Ortega (31).

Buscar los contactos a los que necesita realizarle una llamada es una tarea sencilla para Encarna, ya que, desde hace 20 años, su nieto Pedro Ortega le hace una agenda telefónica conformada por dibujos: cada dibujo significa un elemento que se relaciona con la persona a la que su abuela quiere llamar. Te dan todos los gustos, te acompañan y disfrutan de pasar tiempo con los nietos.

Esta limitación fue problemática, ya que a la mujer siempre le había encantado hablar por teléfono con amigos y familiares.

A modo de ejemplo de cómo funciona la forma de representar a cada persona, el hombre, en conversación con Ideal, explica que "cuando hicimos la primera versión de la agenda, mi hermano tenía como mascota un conejo blanco, así que le pusimos junto a su teléfono, el dibujo de un conejo".

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La funcionaria destacó que los nicaragüenses quieren paz, pero con justicia , "es el clamor de todo el pueblo nicaragüense". Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980 , también con Ortega como presidente.

En España, una historia ha conmovido a la población, luego de que se diera a conocer que un niño hizo que su abuela aprendiera a identificar los contactos de su agenda telefónica, pese a que ella no sabe leer. Y para llamar a alguien tenía que acordarse el número de memoria. "En vez de nombres, me entretuve dibujando algo que ella pudiese asociar con cada persona", narró Pedro Ortega al medio Verne, además de explicar que Encarna sí entiende los números.

Con apenas 11 años, Pedro cuenta que su padre le regaló una libreta a Encarna y que ahí empezó una historia que cada tanto se repite para "actualizar" sus contactos.

Encarna Alés, de 74 años, tuvo que abandonar el colegio a los ocho años porque su situación familiar la obligó a tener que ir a trabajar. "Empecé en una panadería y luego, a limpiar en casa de unos señores", recordó.