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Al menos 11 muertos en un ataque armado del Gobierno en Nicaragua

Al menos 11 muertos en un ataque armado del Gobierno en Nicaragua

"Nos reportan ya tres muertos, dos en Diriamba y uno en Jinotepe", aseguró a la AFP Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Hombres de civil, con capuchas negras y fuertemente armados, recorren calles de Jinotepe y Diriamba, en el departamento de Carazo, mientras palas mecánicas desmontan barricadas levantadas por manifestantes, según videos de pobladores difundidos en redes sociales.

Núñez resaltó que la gestión de liberación ante la Policía Nacional fue realizada directamente por el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, quien se encuentra en Nicaragua apoyando a un equipo técnico que evalúa el respeto a los derechos humanos en medio de la crisis que ha dejado al menos 310 muertos.

Las incursiones en Diriamba, a 45 km de Managua, y Jinotepe, a 40 km, dejan también decenas de heridos y una veintena de detenidos, y sus hospitales estaban asediados por paramilitares y antimotines, según los grupos locales humanitarios. "La represión de fuerzas combinadas es desproporcionada", declaró el secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos, Alvaro Leiva.

"Lo vamos a valorar (.) esperamos que el diálogo no se caiga, pero hemos llegado a una situación en la que verdaderamente hay que preguntarse si este camino el Gobierno está dispuesto a seguirlo recorriendo", advirtió el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez.

En Matagalpa, en el norte de Nicaragua, al menos una persona murió el sábado en otra acción violenta en medio de las protestas, según la ANPDH.

El Papa intenta consolar a los brasileños tras su eliminación
"Veo banderas brasileñas", dijo Francisco en su Angelus, mirando a los fieles en la Plaza de San Pedro. Además de ser hincha de San Lorenzo, el sumo pontífice hace permanentes alusiones a este deporte.

Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) han responsabilizado al Gobierno nicaragüense de graves violaciones a los derechos humanos.

Las protestas iniciaron el 18 de abril contra una reforma a la seguridad social, pero ante la fuerte represión policial se ampliaron para exigir la salida de Ortega, a quien acusan de instaurar con su esposa Rosario Murillo una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

En un acto ante miles de seguidores en Managua, Ortega, exguerrillero de 72 años y quien gobierna desde 2007 por tercer periodo consecutivo, descartó el sábado un adelanto de elecciones como propuso la Iglesia y exigen sus opositores.

Estos actos violentos se produjeron después de que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, descartara el pasado 7 de julio, cualquier decisión para adelantar las elecciones en este país. "Las reglas no pueden venir a cambiarlas de la noche a la mañana porque se le ocurrió a un grupo de golpistas", dijo ante sus simpatizantes Ortega, que no escatimó calificativos para sus adversarios, como "asesinos", "delincuentes" y "terroristas".

Ante la manifestación del gobierno, la opositora Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia -integrada por sectores de la sociedad civil- aplazó para el próximo jueves una marcha que tenía prevista este sábado.